MONTEMAYOR DEL RÍO


La villa. La cabecera del concejo. La visita obligada. Una de las grandes olvidadas del sur de la provincia.

En la cabecera hoy he puesto una vista desde la carretera que viene de la de Peñacaballera a Lagunilla.

Para llegar hay varias vías, pero todas de acceso mejorable, lo que ha favorecido este desconocimiento y a la vez ha facilitado su conservación.

A mí personalmente me gusta la habitual desde la antigua carretera 630 hoy Autovía de la Plata: salimos en el desvío que indica Peñacaballera y Lagunilla. Al poco de dejar la autovía cruzamos la calzada romana que nos hatraido desde Baños subiendo la cuesta para iniciar el descenso al Puente de la Malena, puente del que hablaremos en otro momento y que merece un artículo propio. Nos acercamos al primer pueblo, Peñacaballera, que encontramos a escasos 3 km, y apenas cabamos de pasar al lado del pueblo vemos un cartel que nos indica un desvío a la derecha: Montemayor a 4 kilómetros.

La carretera está arreglándose poco a poco y hay que bajar despacio, pero es que debemos hacerlo así para disfrutar del paisaje que vemos. A cada curva sucede una vista nueva, un detalle del valle, una visión diferente del pueblo, una perspectiva diferente del bosque de roble y castaño que cubre toda la ladera, las cascadas de agua que asoman en cada curva por nuestra izquierda en algunos casos transmutadas en fuentes y cuando estamos llegando al pueblo el magnífico puente de piedra a cuya izquierda se asoma y une el ramal del cordel de la Mesta que baja desde El Cerro y Lagunilla.


Cruzamos el puente y a mano derecha la ermita de San Antonio con un magnífico crucero de piedra a pocos metros.

Hemos ido viendo el pueblo en un hoyo, sobre un pequeño cerro en el valle del Cuerpo de Hombre, pero ahora al pie del puente vemos el pueblo, la villa, señoreando el mismo cerro, pero lo vemos desde abajo, y nos costará un paseo y una ascensión por las calles de la villa hasta llegar a lo más alto, a la cerca de la fortaleza en cuyo interior están la iglesia parroquial – también dedicada a Nuestra Señora de la Asunción- y el castillo recientemente restaurado.

Montemayor hoy tiene apenas 400 habitantes estables, igual menos. Su casco urbano, con algunas modificaciones, recuerda mucho como debió ser desde la edad media.

Llegaremos por la calle Enrollá hasta los aledaños de la plaza y en ella veremos la fuente con el rollo señorial, símbolo del poder feudal, de la capacidad de juzgar que tiene el señor, en nuestro caso el señor y luego marqués de Montemayor, cuyo blasón vemos claramente esculpido en el rollo y en la puerta de la casa del concejo, en la audiencia – lugar en que se oían las causas judiciales en primera instancia-, desde la plaza subiremos una pequeña rampa, lo que queda de una posible puerta en la muralla, la cerca que dicen los del lugar, y nos hallaremos en el interior de la antigua fortaleza donde vemos iglesia y castillo, faltan algunas casas antiguas transmutadas en escuelas y hogar del jubilado, nos gustaría haberlas conocido y que pervivieran para comprender mejor el entorno de la fortaleza, su interior casi siempre a escondidas de los vecinos.

A cambio podemos disfrutar del paisaje que se divisa: por el sur el monte que se eleva hacia Lagunilla y El Cerro, pueblos que ya hemos visitado, hacia el oeste el curso del Cuerpo de Hombre, hacia el norte la ascensión más suave hacia Aldeacipreste, por una carretera que nos llevará también a Béjar y mi vista preferida: la sierra de Béjar al este, en invierno e incluso en primavera vemos las nieves dominar sus cumbres y si el día lo permite y está despejado con ese azul que conocemos en estas sierras el panorama es majestuoso. Si subimos a las torres del castillo aún mejor.

Vista desde los muros

Vista al este desde los muros

Otra vista

Otra vista de la sierra

En otra ocasión callejearemos por la villa, hablaré de sus portadas y sus casas, de sus rincones y sus gentes. Por hoy creo que con disfrutar de las vistas es suficiente. Os emplazo para la segunda entrega.

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3 comentarios to “MONTEMAYOR DEL RÍO”

  1. Pedro Gonzalez Gallardo Says:

    Miguel: He disfrutado de este paseo que nos has narrado con minucioso detalle. La última vez que estuve en Montemayor (hace una porrada de años) recuerdo que había una fuente poco antes de entrar al pueblo (a mano izquierda del camino /carretera ). No sé si la has descrito con seguridad (dices: “transmutadas fuentes”) . Yo recuerdo una señora fuente, no estoy ya muy seguro si tenía un pilón amplio o sutil; pero no la recuerdo como un fontanal fortuito, accidental. ¿ Ya no sigue allí ese recuerdo?
    Gracias por este recorrido.

    • demontemayor Says:

      Hola Pedro. Contesto con retraso pero … al hablar de las fuentes “… curvas transmutadas en fuentes ” no quería decir que no estuvieran ya, así como algunas cascadas, sino recrear de una manera “poética” ¿podría decirse así? lo que surge ante nuestros ojos después de cada curva: una nueva vista, la frondosidad de los castaños,las cascadas … las fuentes. Por cierto ¿sabes cuál es la llamada fuente del zamorano?

  2. lagunilla Says:

    No. No sé cual es la llamada fuente del zamorano. Hace ya muchos años que no visito Montemayor del Río, recuerdo siempre una que se hallaba en un recodo del camino, a mano izquierda según se llega desde Peñacaballera; no tengo registros de su nombre.

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